Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Técnicas ➦ Vibrato de lengua

PRÁCTICA

En el vibrato de lengua no se produce ninguna contracción de los músculos de la garganta (ver vibrato de garganta), sino que para la interrupción de la presión de aire actúa la lengua y también los labios.

Esto es realmente útil para es caso de los vibratos soplados, sobre todo en las celdas sopladas con bend, donde también se puede "jugar" con la profundidad de los bendings. Se produce un movimiento de la lengua y de los labios como si se quisiera "morder" la armónica, provocando de esta manera distintas modulaciones de la corriente de aire y por lo tanto de la ondulación de la nota.

Podemos aplicarlo para producir notas únicas con vibrato como para ondular entre bendings en las celdas que lo permitan.

Lo mismo sucede en el vibrato de lengua aspirado. Moviendo adecuadamente la lengua y los labios podemos ondular cada nota a nuestro criterio, tanto en notas normales fijas como moviéndonos entre bendings.

Recordar que muchas veces se hace referencia a los términos trémolo y vibrato indistintamente, como si se trataran del mismo efecto o del mismo principio, sin embargo son dos efectos parecidos pero con principios diferentes.

El vibrato es una variación o fluctuación periódica del tono de una nota (altura, frecuencia), que también suele estar acompañada de fluctuaciones en intensidad o volumen. El trémolo es una variación o fluctuación periódica de la intensidad de una nota (volumen, amplitud) sin afectar a su tono.


Ejemplos sencillos. Todos los audios están ejecutados con armónica en C (Do) si no se especifica lo contrario:


Ejemplo de vibrato de lengua en celdas 2, 3 y 4 aspiradas:


Vibrato de lengua en celda 4 aspirada (Leandro Chiussi):


Vibrato de lengua en celda 3 aspirada con los distintos bendings (Leandro Chiussi):


Vibrato de lengua en celda 9 soplada con distintas profundidades de bending (Leandro Chiussi):



Consejos del momento:

No nos preocupemos sobre qué tipo de embocadura usar. En el mundo de la armónica se habla contínuamente sobre cuál es la mejor y es una discusión un tanto absurda. Simplemente usemos la más sencilla al principio, el bloqueo de labios e incorporar mucho más adelante, cuando tengamos ya cierta maestría, el bloqueo de lengua para más efectos. Mantener una de las dos embocaduras como la única que usemos sistemáticamente y abandanar la otra es algo ridículo puesto que se pueden combinar ambas a la perfección. De esta forma nuestra capacidad y riqueza interpretativa se vería sin duda aumentada.