Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Técnicas ➦ La velocidad con la armónica

PRÁCTICA
anterior siguiente

La velocidad en la ejecución no es un tema que en realidad requiera un estudio aparte al principio, sino que va surgiendo con la práctica contínua y la experiencia. Resultan imprescindibles la atención a todos los detalles de las secciones de cada técnica en los menús de la web, ritmo, detalles en la ejecución de las notas, tono, respiración, etc., son mucho más importantes que intentar adquirir velocidad en la ejecución de cualquier música con nuestra armónica desde el principio, de cualquier manera y a cualquier precio.

Aunque suene contradictorio, tocar lento pero bien (con atención a los detalles, ritmo, matices en las notas, fraseos, etc.), requiere más trabajo, esfuerzo y dedicación que tocar rápido sin más.

Lamentablemente con demasiada frecuencia, el exceso de énfasis al principio en la velocidad se convierte en una muletilla, un velo, que cubre los defectos de nuestra técnica si no aprendemos primero a tocar bien de forma lenta. Al contrario, al tocar despacio los detalles y errores están más expuestos que cuando se toca rápido.

La velocidad en la ejecución está bien cuando toda la precisión y matices propios del tocar lento y despacio lo incorporamos también a los ritmos rápidos.

Dicho de otra forma, la mejor forma de tocar rápido y bien es aprender primero a tocar lento, muy lento.

Si, por ejemplo, nos gusta un pasaje determinado, que se toca muy rápido, de cualquier tema, analicémoslo con detenimiento, cortémoslo en varias partes si es necesario, e intentémos reproducir sus notas y matices con nuestra armónica como haríamos siempre, pero siempre lentamente para realmente "comprender" sus progresiones.

Repitamos y practiquemos sobre esos fraseos una y otra vez, empezando como siempre de forma lenta y pausada e ir aumentando poco a poco el ritmo sin perder la exactitud en el tono hasta que nos sea familiar.

La clave está en la repetición y la práctica contínua. Al final, si nos lo proponemos, podríamos tocar bien y con gran velocidad casi cualquier cosa, algo que nos sería imposible de conseguir si lo intentásemos rápidamente a la primera sin la paciencia y las grandes dosis de práctica que requiere la música.


Consejos del momento:

Es común al principio encontrarnos con que hay algo raro con la celda 2 al aspirar, con otras celdas en la parte baja (izquierda) y con las notas altas aspiradas e incluso sopladas. En la inmensa mayoría de los casos, por no decir todos, el problema está en la técnica y no en un fallo de la armónica cómo seguramente pensaríamos. Esto es normal por extraño que nos parezca. Cada lengüeta tiene su propia resonancia que se traduce en diferentes formas de soplar o aspirar para que suene con normalidad (fuerza, caudal de aire, respiración, notas simples, etc.) de forma que si soplamos o aspiramos demasiado en determinadas celdas las lengüetas pueden bloquearse y al contrario si no soplamos o aspiramos con más fuerza en otras, las lengüetas no llegan a vibrar y no se produce ningún sonido.



Algunos ejemplos en vídeo:


anterior siguiente