Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Técnicas ➦ Cómo conseguir un buen tono

PRÁCTICA
anterior siguiente

Hablamos de un buen tono para referirnos a la calidad, profundidad y consistencia de las notas, a su timbre musical y a la resonancia que deseemos darle. No confundir pues con conceptos como volumen, tonalidad ni fuerza al aspirar o soplar.

En música prácticamente cada nota musical está compuesta de su frecuencia principal o fundamental junto a varios armónicos (overtones en inglés) que son frecuencias adicionales de diferente altura que guardan relación con la principal. Todas ellas en conjunto definirán el timbre o calidad tonal.

Aplicándolo a la armónica, podemos cambiar el timbre, tono, o calidad tonal modificando el comportamiento de esos armónicos mediante nuestra disposición oral interna, amplitud de la boca, posición de la lengua, dirigiendo el sonido hacia el paladar para que resuene en los senos nasales, ampliando nuestra garganta y laringe, utilizando la respiración diafragmática, etc. es decir, utilizando todas esas cavidades naturales de nuestro cuerpo que actuarán como "cámaras resonantes" variándolas a voluntad.

Es por esto que para conseguir un buen tono en la armónica se hace tanto énfasis para los principiantes en que practiquen el mejor de los ejercicios diarios que consiste en tomarse unas sesiones tocando notas simples, únicas, largas y sostenidas, o como mucho unos fraseos cortos y muy sencillos, utilizando una buena embocadura y una buena apertura bucal, garganta y laringe que deseemos, y prestando atención cuidadosamente como la calidad de las notas y su timbre cambian según nuestros ajustes. El mismo método lo aplicaremos para practicar y mejorar posteriormente cualquier otro tipo de acordes, o bien octavas y otros intervalos usando el bloqueo de lengua como embocadura.

El tono, además, básicamente mejorará simplemente con el tiempo, a medida que combinemos, con la práctica y el ejercicio constante, las más importantes técnicas de la armónica. Es decir, nuestro tono, la calidad de nuestras notas y acordes, simplemente mejorarán con el tiempo, la práctica contínua y el esfuerzo. Especialmente importante es logar una buena consistencia en la frecuencia de todas las notas que interpretemos, en el sentido de tocar siempre a tono y no desafinar, especialmente en los bends y los overbends que son las notas más inestables al principio.

Siempre será un proceso inconsciente en el que no nos daremos cuenta de si progresamos o no, pero si seguimos los consejos de esta web por ejemplo, grabar tus propias interpretaciones, podrás comprobar el dramático cambio entre el tono general de las notas entre tu primera grabación y otra grabada un año después. No te preocupes ni te impacientes pues de si avanzas o no, practica regularmente, utiliza estilos musicales y temas que te motiven, y diviértete.

Entre las técnicas más importantes para mejorar el tono a las que nos referimos están:


Teniendo en cuenta estos puntos, tendremos un buen punto de partida y una buena base para practicar y mejorar poco a poco.


Al principio es normal que nos resulte una posición algo extraña y forzada pero con la práctica se hará natural e inconsciente. La idea que debemos tener en mente es que cuanta más caja de resonancia (cavidad bucal y garganta) encuentren las notas, más cálido y profundo será el tono.

En este tipo de tono y tocando de forma acústica (sin amplificación ni efectos) la sujeción de la armónica en forma de "copa" para conseguir trémolos de mano también actúa de caja o cámara resonante e influye en el tono, proyección del sonido y volumen final.

Como se ha explicado, cada celda o nota en particular, necesitan una técnica de resonancia (apertura bucal, disposición interna de la boca, garganta) diferente para producir buen tono, y esto es algo de especial importancia, y desterrar, desde el principio, la idea de que un buen sonido depende o tiene que ver de manera alguna con la presión o fuerza con la que aspiremos o soplemos. Al contrario, el volumen se refuerza y aumenta con la resonancia, y se proyecta mejor si utilizamos efectos de manos, garganta, trémolos, vibratos, etc. No se trata de fuerza ni presión, sino más bien de una buena embocadura, respiración con diafragma, práctica, disposición interna de nuestra boca, garganta, etc.

Habrás podido escuchar, leer opiniones, etc., incluso con mucha insistencia, que para conseguir un buen tono, profundidad y fuerza hay que recurrir obligatoriamente al bloqueo de lengua como mejor técnica para embocar y producir notas frente al bloqueo de labios considerado como "peor". Lo cierto es que todo esto es totalmente subjetivo y que además se ha convertido en un mito del mundillo de la armónica en general.

Podríamos hacer una lista bastante importante de grandes armonicistas que jamás usaron el bloqueo de lengua para embocar y producir notas y no se podría decir que tocasen con un tono sin profundidad o sin fuerza, y al contrario, una lista de clásicos de la armónica que usaron casi exclusivamente el bloqueo de lengua sin que notemos grandes diferencias. Se pueden conseguir notas con igual profundidad, tono y fuerza siempre que dominemos de forma efectiva nuestra respiración, resonancia, buena apertura oral interna y relajación total de músculos.


· · · · · ·

Dominando estas técnicas, con la práctica, podemos utilizar y combinar cualquier tono, obteniendo gran variedad de efectos.


· · · · · ·

En el caso de que usemos amplificación y micrófono, y si queremos el típico sonido saturado "Chicago Blues", todos los puntos anteriores siguen siendo igual de válidos, sólo que la sujeción se sustituye por otra en forma de "copa" alrrededor del micro y con la armónica bien pegada al mismo para conseguir buen sellado y sonido saturado, compresión y algo de distorsión natural.

En este caso, si dejamos de sellar micro y armónica con nuestra sujeción tipo "copa", dejamos de saturar el tono. Abriendo y cerrando pues con una de las manos podemos conseguir efectos tipo trémolo amplificado y multitud de otros efectos.


Sujeción armónica-micrófonoSujeción armónica-micrófonoSujeción armónica-micrófono
Sujeción armónica-micrófonoSujeción armónica-micrófono

El tono en la armónica como en cualquier otro instrumento musical, también está estrechamente relacionado con nuestra forma personal de tocar en general, que va desde nuestra propia forma de usar los ritmos, la dinámica, las notas de ataque, de adorno, si utilizamos o no notas largas y sostenidas, fuertes, débiles, etc. En definitiva, el tono se ve afectado de forma general por prácticamente todo lo que hagamos y cómo lo hagamos.

Normalmente conseguir un buen tono es de las últimas cosas que suelen surgir en el aprendizaje de la armónica, porque como ya hemos dicho está íntimamente relacionado con todas las demás técnicas, es decir, primero hay que practicar lo básico, desarrollarlo y más tarde, a medida que vamos adquiriendo confianza y soltura, el tono irá mejorando por sí mismo.



Aunque difícil de apreciar por la calidad necesaria para notarlo y porque en las grabaciones se pierde el efecto, mostramos unos sencillos ejemplos de tono en audio ejecutados con armónica en C (Do):


Celda 3 soplada. Alternancia de la misma nota entre tonos "finos" y "profundos". No hay aumento de fuerza en el soplado, sino aumento de resonancia o reforzamiento del tono.


Ejemplo de riff en acústico con un tono fino y a continuación el mismo pero con otro tono más profundo:



Consejos del momento:

No hagas caso de críticas sobre tus gustos o estilos musicales ni de comentarios sobre tu particular forma de tocar una vez que empieces a soltarte. Se trata de aprender a tocar y una de las mejores formas de hacerlo es tocando e imitando al principio la música, estilos o artistas que nos gusten y más nos inspiren. Excepto en los primeros pasos a fin de aprender, es absurdo que nos encasillemos obligatoriamente a ningún estilo. Como en todo, casi todos los grandes estilos musicales surgieron con malas críticas y comentarios negativos, lo mismo sucede cuando adquirimos nuestro propio y peculiar sonido.

Muchos de los grandes armonicistas de Blues por ejemplo posiblemente no pasarían hoy en día el examen básico de muchos profesores de armónica; el maestro puede ayudarte, instruirte e indicarte un método probado o estándar pero al final siempre debemos usar nuestro instinto.



Algunos ejemplos en vídeo:


anterior siguiente