Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Técnicas: Embocadura, notas simples y limpias

PRÁCTICA

Cuando tocamos armónica por primera vez casi con toda seguridad tocamos acordes de dos, tres o cuatro notas, es decir soplamos o aspiramos sobre dos, tres o cuatro canales simultáneamente.

Esto es natural debido a la distancia entre celdas, pero para conseguir control y precisión sobre las notas, empezar a ejecutar melodías, fraseos y conseguir efectos como el bending y overbending en los que además conseguimos nuevas notas, es imprescindible aprender a producir notas únicas, limpias, simples, claras y lo más nítidas posibles. Una vez dominada esta técnica esencial podremos utilizar otros efectos en los que utilizamos más de una celda simultáneamente.

Se trata de trabajar sólo con una celda, canal o agujero a la vez mediante una correcta y adecuada embocadura, sellando bien cada canal sin que hayan fugas de aire a celdas contiguas. De esa forma conseguimos que suene una única lengüeta. El objetivo es también el de poder producir estas notas limpias entre una celda y otra, soplando o aspirando, de forma que el efecto continúe al movernos entre las celdas hacia derecha o izquierda.

Al principio es normal no tener precisión en embocar una determinada celda por la proximidad entre ellas debido a que debemos modificar la forma en que aislamos con nuestros labios cada una de ellas. A medida que practicamos ganaremos progresivamente en precisión y seguridad de forma inconsciente.


Todos los archivos de audio están ejecutados con armónica en C (Do) si no se especifica lo contrario.

Notas en varias celdas o canales a la vez:


Notas simples, un único canal o celda:


Para conseguir notas únicas es necesario una buena embocadura que consiste en introducir la armónica profundamente dentro de la boca pero sin aplicar fuerza, de forma relajada y procurando mantener la boca lo más abierta posible, con comodidad, para aumentar la resonancia de las notas.

Es común pensar que simplemente apoyando los labios sobre las celdas es lo normal pero lo correcto es introducir bien la armónica en los labios como se muestra en el gráfico porque de esa forma sellaremos mejor los canales.

Una vez tengamos la armónica embocada correctamente podemos elegir entre uno de los diferentes métodos para aislar y producir notas únicas, explicados con más detenimiento en su correspondiente apartado:

Apenas se usa un tercer método, parecido al bloqueo de lengua, el bloqueo de lengua en forma de U (U-block) usado por personas que tengan la peculiar facilidad de "enrollar" la lengua en esa forma sellando cada celda en la armónica, prácticamente con los mismos efectos que el bloqueo de lengua.

Existe una controversia contínua, ya clásica en el mundo de la armónica, sobre cual de los métodos es el mejor, si es que hay alguno mejor que otro, cual el más usado o cual es el que debería usarse, y en la que se suele afirmar, a veces de forma muy categórica y rotunda, que el mejor método para conseguir el mejor tono con la mejor profundidad y fuerza es el bloqueo de lengua.

Lo cierto es que todo esto es bastante subjetivo y una discusión un tanto estéril y que además se ha convertido en uno de los más grandes mitos en el mundillo de la armónica en general. Podríamos hacer una lista bastante importante de grandes armonicistas que jamás usaron el bloqueo de lengua para embocar y producir notas únicas y no se podría decir que tocasen con un tono sin profundidad o sin fuerza o buen tono, y al contrario, una lista de clásicos de la armónica que usaron casi exclusivamente el bloqueo de lengua sin que notemos grandes diferencias entre un sistema y otro. Se pueden conseguir notas con igual profundidad, tono y fuerza expresiva siempre que dominemos de forma efectiva nuestra respiración, resonancia, buena apertura oral interna y relajación total de músculos.

No nos debemos sentir obligados a utilizar un sistema de bloqueo preferentemente o en exclusiva. Ambos métodos son igual de importantes y válidos. Con cada uno de ellos conseguimos efectos imposibles de conseguir con el otro y en ambos podemos conseguimos una calidad, profundidad y fuerza en el tono prácticamente iguales.

Muchos armonicistas usan exclusivamente el bloqueo de labios, otros usan sólo el bloqueo de lengua y muchos otros usan los dos, usando uno de ellos en determinados momentos, pero lo más apropiado es esforzarnos en abordar los dos.

En términos generales digamos que el bloqueo de labios es sin duda el más sencillo sobre todo para principiantes aunque muchos aprenden directamente con el bloqueo de lengua. Por otra parte el bloqueo de lengua permite acordes y efectos imposibles de lograr con el bloqueo de labios. En definitiva no se debe considerar a un tipo de técnica mejor o peor que otra sino simplemente diferentes.

Lo normal, por orden de sencillez, es comenzar por el bloqueo de labios y después de bastante tiempo de práctica sobre todas las técnicas de la armónica, iniciarnos en el bloqueo de lengua, no sólo por el tema de las notas únicas, sino también por las grandes posibilidades y variedad de efectos que brinda esta última técnica, imposibles de conseguir mediante otro método.

Recordemos que como ya vimos en el apartado respiración y resonancia, tengamos en cuenta que en nuestras primeras pruebas y ejercicios con la armónica, y aunque no sea el modo usual de embocadura para usuarios algo avanzados, probemos con la armónica totalmente recta, es decir, que nuestro flujo de aire atraviese la armónica y las lengüetas totalmente paralelo y recto, para familiarizarnos con la respuesta de las lengüetas ante nuestra respiración.

De esta manera, los principiantes nos evitamos problemas con las celdas bajas (a la izquierda), sobre todo la celda 2 aspirada, así como con las celdas altas (a la derecha), debido a que si inclinamos el ángulo de la armónica o curvamos el caudal de aire a su paso por los canales, podríamos provocar sin quererlo que las lengüetas tiendan hacia el bending, osea, bajen el tono o incluso empiecen a bloquearse, haciéndonos ceer que hay algo mal en la armónica.


Si es tu primera vez, practica antes embocando la armónica de forma recta y paralela al flujo de aire en tus primeros ejercicios respiratorios, para familiarizarte antes y evitar encontrarte con problemas en las celdas bajas y altas:
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Después de practicar y habernos hecho una idea de la respuesta de las lengüetas a lo largo de cada celda durante un buen tiempo, podemos empezar a embocar la armónica de la forma usual, introduciéndola más profundamente e inclinándola ligeramente:


Uno de los mejores ejercicios diarios, no sólo con la armónica, sino con cualquier instrumento de viento, tanto para principiantes como para usuarios avanzados como mantenimiento, consiste en tomarse una sesión de diez o veinte minutos y tocar notas largas, en cualquier celda de la armónica, aspiradas o sopladas. Podemos comenzar, por ejemplo, aspirando en la celda dos de forma suave e ir aumentando progresivamente durante unos diez a quince segundos. Podemos igualmento hacerlo al contrario, comenzar más fuerte y terminar más suave. Podemos probar cualquier combinación y celdas que se nos ocurra, observando cómo actúa nuestro diafragma, cómo nuestro caudal de aire pasa a través de la armónica, notando como el aire surge, no de la boca, sino de nuestro interior y siempre procurando que las notas salgan perfectamente limpias y nítidas.

Cuando hayamos practicado y experimentado cierto tiempo de esta manera dominaremos la respiración es esas celdas que suelen ser las más problemáticas. Con la práctica, aunque cada celda requiere un tipo especial de respiración, se nos hará una tarea inconsciente y ni siquiera tendremos que pensar en ello.

Practicando con notas únicas, con alguna escala o fraseo muy sencillo y ejecutando siempre muy lentamente, es uno de los primeros ejercicios y prácticas que debemos abordar al principio durante un buen tiempo, con el que empezaremos a descubrir el potencial de la armónica y su especial sonido, además de hacernos adquirir confianza y dominio sobre las celdas.

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Excepto en algunos pasajes donde utilicemos técnicas determinadas como por ejemplo los trinos (notas alternas, warbles o trills en inglés) es importante que en todos nuestros ejercicios, melodías, interpretaciones, nos acostumbremos a que sea siempre la armónica la que se deslice por nuestros labios, de izquierda a derecha o viceversa, y procurar no mover nuestra cabeza. Es una forma de asegurarnos en los primeros pasos una embocadura bien sellada y producir siempre notas limpias y únicas.

Con la práctica, tiempo y experiencia habrán muchas situaciones en las que puede ser más aconsejable y rápido en algunos pasajes hacerlo al contrario, es decir, mantener la armónica estática y mover o bien la cabeza, o bien la embocadura (labios).

Consejos del momento:



Algunos ejemplos en vídeo:


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