Práctica ➦ Técnicas ➦ Articulación, vocalización, marcado de notas

PRÁCTICA
anterior siguiente

En la armónica, y en música en general, la articulación, que también podríamos llamarlo vocalización o marcado de notas, es esencial para lograr dar expresividad a nuestras melodías e improvisaciones.

Se trata de la forma en que cambiamos de una nota a otra, o de transiciones entre la misma nota, dando mayor énfasis en alguna de ellas. El mismo concepto lo podemos aplicar sobre acordes (más de una nota).

Las transiciones, cambios, vocalizaciones o marcados se pueden aplicar al ataque de cada nota (el comienzo de cada una, fuerte, flojo, seco, largo...), en la caida de cada una de ellas (el efecto final que queramos darle), o en el ritmo entre ellas. Las combinaciones son infinitas y los límites los ponemos nosotros.

En conjunto, la articulación tiene uno de de los efectos más importantes en la expresividad de la música en general y de lo que toquemos con nuestra armónica en particular.

Como ejemplos, se pueden marcar notas vocalizando sílabas a la vez que soplamos o aspiramos. Se trata de pronunciar estas sílabas de forma sutil utilizando para ello la lengua y la posición interna de los músculos de nuestra boca.

Algunos ejemplos sencillos de entre los más usuales:


Todos los audios están ejecutados con armónica en C (Do) si no se especifica lo contrario:


Ejemplo de vocalizado de "TE". Celda 4 soplada y aspirada (Leandro Chiussi):


Ejemplo de vocalizado de"TE". Celda 2 aspirada (Leandro Chiussi):


Ejemplo de vocalizado de"RR". Celda 4 soplada y aspirada (Leandro Chiussi):


Las articulaciones se pueden usar con cualquier otro tipo de "sílaba" como "DA", "GA", "DE"... y con los dos tipo de embocadura, bloqueo de labios y bloqueo de lengua, y combinándolas con cualquier otra técnica.



Consejos del momento:

Al principio solemos achacar al instrumento nuestros propios fallos o falta de avances con un sinfín de excusas. Es necesario insistir en olvidarse por completo de si nuestra armónica es o no de calidad, de si las lengüetas de esta celda u otra necesitan un reajuste más exacto, de si es mejor este modelo que este otro para hacer bending, etc.

A pesar de que todas estas consideraciones en el fondo puedan ser ciertas, es mucho más importante aún que practiquemos diariamente, de media a una hora como mínimo, durante años. Escuchar muchísimo. Volver a practicar. Descansar. Tocar y tratar de improvisar. Dormir. Volver a practicar escalas, fraseos, rápidos o lentos. Relajarse. Olvidarlo todo por un tiempo cuando nos sintamos muy saturados para a continuación: Seguir practicando, y practicando...



Algunos ejemplos en vídeo:


anterior siguiente

También te puede interesar:


La tercera posición

Respiración y resonancia

Embocadura, notas simples y únicas