Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Técnicas ➦ Articulación, vocalización, marcado de notas

PRÁCTICA
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En la armónica, y en música en general, la articulación, que también podríamos llamarlo vocalización o marcado de notas, es esencial para lograr dar expresividad a nuestras melodías e improvisaciones.

Se trata de la forma en que cambiamos de una nota a otra, o de transiciones entre la misma nota, dando mayor énfasis en alguna de ellas. El mismo concepto lo podemos aplicar sobre acordes (más de una nota).

Las transiciones, cambios, vocalizaciones o marcados se pueden aplicar al ataque de cada nota (el comienzo de cada una, fuerte, flojo, seco, largo...), en la caida de cada una de ellas (el efecto final que queramos darle), o en el ritmo entre ellas. Las combinaciones son infinitas y los límites los ponemos nosotros.


Micrófono para armónica
Astatic modelo 30

En conjunto, la articulación tiene uno de de los efectos más importantes en la expresividad de la música en general y de lo que toquemos con nuestra armónica en particular.

Como ejemplos, se pueden marcar notas vocalizando sílabas a la vez que soplamos o aspiramos. Se trata de pronunciar estas sílabas de forma sutil utilizando para ello la lengua y la posición interna de los músculos de nuestra boca.

Algunos ejemplos sencillos de entre los más usuales:


Todos los audios están ejecutados con armónica en C (Do) si no se especifica lo contrario:


Ejemplo de vocalizado de "TE". Celda 4 soplada y aspirada (Leandro Chiussi):


Ejemplo de vocalizado de"TE". Celda 2 aspirada (Leandro Chiussi):


Ejemplo de vocalizado de"RR". Celda 4 soplada y aspirada (Leandro Chiussi):



Micrófono para armónica
Astatic modelo 30


Las articulaciones se pueden usar con cualquier otro tipo de "sílaba" como "DA", "GA", "DE"... y con los dos tipo de embocadura, bloqueo de labios y bloqueo de lengua, y combinándolas con cualquier otra técnica.



Consejos del momento:

En la armónica usamos la respiración ante todo. Si estás empezando a practicar con ella, las posturas más adecuadas que nos ayudarán a concentrarnos mejor serán o bien de pié, o bien, si lo hacemos sentado, que sea con la espalda recta. Procura que tu cuerpo, espalda y cabeza estén rectos, relajados y cómodos. Ten en cuenta todo lo relacionado con las técnicas de respiración y recuerda siempre, sobre todo si practicas algo difícil para tí, que lo peor que puedes hacer es mantener en tensión cualquier parte de tu cuerpo.



Algunos ejemplos en vídeo:


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