Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Consejos y sugerencias para el principiante en armónica

PRÁCTICA

Además de las recomendaciones básicas imprescindibles y de obligada lectura y repaso en los inicios con la armónica, se incluyen en esta sección más sugerencias y consejos teorico-prácticos de todo tipo que ya habrás visto en las distintas secciones de cada una de las técnicas más habituales en la diatónica.

Se adjunta una aportación final de Leo Enry (Suzuki Endorser) con algunas preguntas y respuestas de algunos de sus alumnos en la enseñanza de la armónica:

Excepto en algunos pasajes donde utilicemos técnicas determinadas como por ejemplo los trinos (notas alternas, warbles o trills en inglés) es importante que en todos nuestros ejercicios, melodías, interpretaciones, nos acostumbremos a que sea siempre la armónica la que se deslice por nuestros labios, de izquierda a derecha o viceversa, y procurar no mover nuestra cabeza. Es una forma de asegurarnos en los primeros pasos una embocadura bien sellada y producir siempre notas limpias y únicas.

Con la práctica, tiempo y experiencia habrán muchas situaciones en las que puede ser más aconsejable y rápido en algunos pasajes hacerlo al contrario, es decir, mantener la armónica estática y mover o bien la cabeza, o bien la embocadura (labios).

Acostúmbrate desde el principio a mantener una buena apertura oral interna a fin de conseguir la mejor resonancia y el mejor tono. Internamente debes abrir todo lo que puedas la boca y la garganta, consiguiendo así un tono más calido y lleno que mejorarán nuestras interpretaciones. Estas posturas pueden resultar un tanto rígidas y forzadas al principio pero debemos hacerlo con total relajación y naturalidad hasta que se convierta en un hábito.

Si te cuesta mover los labios a lo largo de la armónica, algo común al principio, prueba a humedecerlos ligeramente, así como la embocadura de la armónica, antes de tocar. No se trata de mojar en exceso sino de humedecer en un punto en el que podamos movernos con comodidad.

En los comienzos ten en cuenta la técnica de la nota simple (tocar con claridad notas únicas y no acordes de más de una nota, soplando o aspirando por mas de un canal a la vez) de modo que tus notas y melodías sean claras y perfectamente reconocibles.

Antes de intentar conseguir ejecutar rápidamente melodías enteras en nuestros primeros ejercicios con armónica, es mucho más importante empezar por algo más básico aún: el ritmo (la duración de las notas, los silencios...).

Para ejercitar el ritmo, sirve cualquier cosa sin tener que practicar siquiera con la armónica: una canción de fondo que escuchemos en la radio, nuestro mp3 favorito... siguiéndolo a ser posible con el pie o la mano. Puede sonar una tontería pero es una forma de que algo se nos grabe más facilmente.

Al ir poco a poco dominando el ritmo las notas saldrán con mayor sentido incluso aunque las melodías sean de lo más simple. Por eso es tan importante practicar, improvisar ritmos antes que prestar toda la atención a las notas de una melodía.

A lo largo de toda la web habrás leído que la diatónica es fácil en principio y que podríamos incluso tocar nuestras primeras melodías en una sola tarde, pero como en cualquier instrumento musical llegar a tocar realmente bien y sacarle todo su jugo requiere años de dedicación y práctica.

En este último aspecto es muy importante que teniendo ganas de aprender, no nos preocupemos en si avanzamos o no, justo al contrario, sucede que tanto si tenemos aptitudes musicales previas o no, los avances se van produciendo de forma gradual casi sin que nos demos cuenta.

En la música no hay un punto final y nunca se termina de aprender ni de mejorar. Diviértete mientras practicas y recuerda que no es obligatorio ni estrictamente necesario ser un virtuoso para convertirse en un gran artista de la armónica.

Intenta desde el principio conseguir dominar la técnica del bending, o al menos lograr ejecutar alguno de ellos, abordando por éste orden los bendings aspirados de las celdas 4, 6, 2, 3, 1, y los bendings soplados 8, 9 y 10 practicando a diario.

No importa si no tienes ni idea, lo difícil que te resulte al principio o la falta de resultados que obtienes.

Una vez que consigas tu primer bend y hayas comprendido su naturaleza, se te abrirá un nuevo mundo de posibilidades en interpretación y riqueza en sonidos, y todo lo que hayas practicado e intentado anteriormente sin éxito no habrá sido en vano y se desplegará de una forma que seguramente te sorprenda.

Tanto si aprendes de forma autodidacta o no, escucha toda la música con armónica que puedas. La oferta actual en cuanto a audios y vídeos gratuitos es la mejor de todos los tiempos y no podemos poner escusas.

En esto no hay reglas y todo lo que nos pueda ayudar sirve, especialmente música que nos guste y nos inspire, que nos invite a tocar, de nuestros artistas favoritos, y literalmente empaparnos de hasta la última nota que oigamos en ellos.

De vez en cuando hagamos nuestras propias grabaciones y comprobemos nuestro propio progreso comparando qué debemos mejorar.

En la armónica usamos la respiración ante todo. Si estás empezando a practicar con ella, las posturas más adecuadas que nos ayudarán a concentrarnos mejor serán o bien de pié, o bien, si lo hacemos sentado, que sea con la espalda recta.

Procura que tu cuerpo, espalda y cabeza estén rectos, relajados y cómodos. Ten en cuenta todo lo relacionado con las técnicas de respiración y recuerda siempre, sobre todo si practicas algo difícil para tí, que lo peor que puedes hacer es mantener en tensión cualquier parte de tu cuerpo.

No hagas caso de críticas sobre tus gustos o estilos musicales ni de comentarios sobre tu particular forma de tocar una vez que empieces a soltarte. Se trata de aprender a tocar y una de las mejores formas de hacerlo es tocando e imitando al principio la música, estilos o artistas que nos gusten y más nos inspiren. Excepto en los primeros pasos a fin de aprender, es absurdo que nos encasillemos obligatoriamente a ningún estilo. Como en todo, casi todos los grandes estilos musicales surgieron con malas críticas y comentarios negativos, lo mismo sucede cuando adquirimos nuestro propio y peculiar sonido.

Muchos de los grandes armonicistas de Blues por ejemplo posiblemente no pasarían hoy en día el examen básico de muchos profesores de armónica; el maestro puede ayudarte, instruirte e indicarte un método probado o estándar pero al final siempre debemos usar nuestro instinto.

No nos preocupemos sobre qué tipo de embocadura usar. En el mundo de la armónica se habla contínuamente sobre cuál es la mejor y es una discusión un tanto absurda. Simplemente usemos la más sencilla al principio, el bloqueo de labios e incorporar mucho más adelante, cuando tengamos ya cierta maestría, el bloqueo de lengua para más efectos.

Mantener una de las dos embocaduras como la única que usemos sistemáticamente y abandanar la otra es algo ridículo puesto que se pueden combinar ambas a la perfección. De esta forma nuestra capacidad y riqueza interpretativa se vería sin duda aumentada.

Recuerda la mejor forma de embocar las celdas para producir notas únicas bien selladas y separadas de las celdas adyacentes: introduce la armónica todo lo que puedas en la boca sin perder las notas simples. Es decir no te limites a que los labios simplemente toquen la armónica sino más bién introdúcela bien en la boca, con comodidad y de forma relajada y asegurándote que puedes seguir tocando notas simples y claras.

Si eres nuevo en la armónica, antes de intentar empezar a "tocar música" rápidamente dedica primero todo el tiempo necesario a las técnicas básicas (notas simples, embocadura, respiración, etc...) y al ritmo, habrá tiempo para las melodías y estarás en mejores condiciones.

Si eres de los que producen mucha salivación al principio no te preocupes. A medida que adquirimos soltura y vamos conociendo el instrumento, economizando aliento y mejorando nuestra técnica, el exceso de saliva dejará de convertirse en un problema y desaparecerá por completo. La introducción de mucha saliva en el interior de las celdas puede bloquear ocasionalmente alguna lengüeta. Se debe reducir únicamente a humedecer un poco los labios y en su caso la embocadura para permitir el libre movimiento.

La mejor manera de abordar cualquier instrumento musical es a base de sesiones cortas pero con mucha frecuencia, por ejemplo: dos sesiones de media hora casi todos los días.

Permanecer tres, cuatro o más horas persiguiendo algo que no nos sale sólo conseguirá fatigarnos, cansarnos y hasta hacernos perder el gusto y las ganas.

Tampoco sirve de mucho estar un día entero practicando para luego olvidarnos y dejarlo hasta el próximo mes.
Recuerda: sesiones cortas, con música o ejercicios que nos agraden o que tengamos que mejorar, pero con frecuencia. Entre sesiones, incluso sin armónica podemos practicar tiempos, ritmos, escuchar, etc.

No encasillemos a la armónica en ningún estilo en particular. Si se habla tanto de Blues es porque es el estilo más popular e inevitablemente el de más uso en la diatónica de diez celdas, pero con ella podemos tocar, y de hecho se toca, en cualquier otro tipo de música, Soul, Rock, Jazz, Bluegrass, Country, Folk, Reggae, Rhythm & Blues, Pop, tradicional, étnica, Hip Hop, etc.

Si por ejemplo llevas mucho tiempo sólo tocando Blues o Rock, prueba con temas Folk, Reggae, Tradicional, Latina, con algún tema de fondo, te sorprenderás cómo puedes adaptarte a cualquier estilo y cómo la armónica sonará igual de bien.

La armónica es fácil y podríamos tocar nuestras primeras melodías en una sola tarde, pero no nos engañemos, como en cualquier instrumento musical llegar a tocar realmente bien y sacarle todo su jugo es difícil a pesar de la publicidad de esos métodos rápidos y sencillos, atajos o trucos y nos llevará muchísima práctica y paciencia. No pierdas el tiempo preocupándote de si avanzas o no, al contrario, diviértete. Con el tiempo mejorarás progresivamente y recuerda que no es obligatorio ser un virtuoso para tocar bien un instrumento musical y convertirse en un gran armonicista.

Tu cuerpo recuerda lo que repites. Siempre que tocas algo, bien o mal, tu cuerpo lo está aprendiendo. Tómate todo el tiempo que necesites para practicar, hazlo despacio pero procurando siempre hacerlo lo mejor que puedas y repítelo todas las veces que necesites. De esta forma crearemos "buenos hábitos" en nuestras prácticas.

Para conseguir buenos efectos de mano en la armónica (el típico efecto UA-UA o trémolo) conviene saber qué lo produce y cuándo usarlo. La idea es atrapar bien el sonido con un correcto sellado del flujo de aire con las manos de forma que lleguemos a notar la presión del aire, que intenta salir o entrar, al soplar o aspirar en cualquier celda de la armónica.

Con este sellado los sonidos serán algo "apagados", en cuanto abramos un poco la mano derecha liberaremos la presión y el volumen se incrementará. Cerrando y abriendo sucesivamente el sellado conseguiremos el efecto trémolo con nuestras manos y la mejor ocasión para usarlo, aunque no hay reglas, es con notas largas y sostenidas en el tiempo sobre todo al final de las frases.

Graba tus propias interpretaciones y escúchalas. No importa lo bien que nos pueda sonar algo que hayamos tocado. Si nos grabamos (con cualquier medio) y nos escuchamos nos daremos cuenta inmediatamente en qué necesitamos más práctica, en qué hemos mejorado o qué hacemos mal. También nos servirá para comprobar nuestros progresos en el tiempo.

Mantener una buena postura, espalda recta, cabeza alta y cuerpo relajado. Cualquier tipo de agarrotamiento, tensión, malas posturas que producen cansancio etc. son contraproducentes en la práctica no sólo de la armónica sino de cualquier instrumento musical.

Es común al principio encontrarnos con que hay algo raro con la celda 2 al aspirar, con otras celdas en la parte baja (izquierda) y con las notas altas aspiradas e incluso sopladas. En la inmensa mayoría de los casos, por no decir todos, el problema está en la técnica y no en un fallo de la armónica cómo seguramente pensaríamos.

Esto es normal por extraño que nos parezca. Cada lengüeta tiene su propia resonancia que se traduce en diferentes formas de soplar o aspirar para que suene con normalidad (fuerza, caudal de aire, respiración, notas simples, etc.) de forma que si soplamos o aspiramos demasiado en determinadas celdas las lengüetas pueden bloquearse y al contrario si no soplamos o aspiramos con más fuerza en otras, las lengüetas no llegan a vibrar y no se produce ningún sonido.

No hay trucos rápidos, ni atajos, ni fórmulas milagrosas en la música. Lleva su tiempo llegar a tocar realmente bien la armónica.

Tómatelo con paciencia, practica mucho y muy despacio (es el mejor truco). No pierdas el tiempo preocupándote de si avanzas o no, al contrario, diviértete.

Con el tiempo mejorarás progresivamente y recuerda que no es obligatorio ser un virtuoso para tocar bien un instrumento musical.

En el lenguaje musical en general y en la improvisación en particular, recuerda que los silencios tienen exactamente la misma importancia que las notas. Tocar o improvisar no significa tener que tocar obsesivamente sin descanso. Saber utilizar los silencios en el momento apropiado puede dar un mayor sentido a las melodías y los fraseos.

Si ya practicas sobre temas y canciones enteras, divídelas en "trozos" y practica sobre esos pequeños "pasajes" de lento a rápido, sobre todo si son difíciles, tantas veces como sea necesario. Es una de las mejores maneras de adquirir "memoria" musical y soltura en general. Cuanto más difíciles, más lentamente debemos practicar esas partes para, poco a poco, ir aumentando hacia el ritmo o tempo normal.

Olvidémosnos de conseguir un buen tono amplificado si antes no lo hemos logrado acústicamente. El sellado de la armónica, micrófono y manos influyen, pero lo más importante es conseguir un buen tono acústico, de forma natural, utilizando embocadura, cavidad bucal, resonancia y diafragma. No nos preocupemos porque un buen tono amplificado suele salir bastante tiempo después de dominar nuestro tono acústico.

Para empezar, no compres cualquier armónica. Infórmate antes sobre todos los tipos existentes y sobre cuales son las más apropiadas. Es preferible no iniciarse con armónicas de cuerpo/peine de madera poco sellada porque darán muchos problemas.

Son mucho mejores las de peine de materiales plásticos, ABS, resina, compuestos o bambú y que además sean modelos que tengan las placas de lengüetas incrustadas en el propio cuerpo/peine. Resultarán mucho más cómodas en los primeros pasos.

Como cualquier otro instrumento de viento, la armónica necesita un mínimo de mantenimiento y limpieza. Si no queremos ver nuestra embocadura y celdas convertidas en un auténtico cenagal impracticable, plagado de microbios y bacterias de todo tipo y en muy poco tiempo, debemos seguir unos mínimos consejos de higiene, limpieza y mantenimiento de puro sentido común, tus labios y tus armónicas te lo agradecerán.

Aún recibiendo clases de un maestro o profesor, si no estás dispuesto a aprender o no tienes claro si te gusta la armónica o crees que con unos trucos sacados de un cajón oculto te van a convertir en un músico experto, te llevarás una gran decepción. El maestro sólo puede indicarte y mostrarte el camino, pero eres tú mismo el que tienes que realizar todo el trabajo y el que tiene que esforzarse y practicar contínuamente para conseguir avances.


Incluimos unas interesantes preguntas y respuestas sobre el aprendizaje de la armónica de alumnos de Leo Enry, (Suzuki Endorser), colaborador de todoarmonica.org que puede servirte de gran ayuda:

(Contribución de Leo Enry, Suzuki Endorser, al servicio del aprendizaje de la armónica, Santiago de Chile, octubre 2011)
Leo Enry - www.harmonica-online.com


  • ¿Cuánto tiempo se demora en aprender a tocar armónica?

    No existe un tiempo determinado en cuanto a días, semanas, meses o años en que el alumno aprenda a tocar con maestría la armónica. Cuando yo escucho a los grandes músicos de la armónica sería irresponsable de mi parte decir que ellos aprendieron en poco tiempo. El trabajo del músico dura años en cuanto a su perfeccionamiento de la técnica y la ejecución instrumental.

    Para tomar conciencia de esto deseo que examinemos un concierto de música clásica, cualquiera que sea, un concierto para violín por ejemplo, tomemos en cuenta los movimientos del concierto (Primer movimiento, Segundo movimiento, etc), tomemos la duración de toda la obra, ¿cierto?. Pero hay algo más extraordinario aún: todos los músicos que acompañan al solista violinista están leyendo las partituras correspondientes, pero el solista está tocando de memoria las miles de notas que tiene la pieza musical y está además al frente del público expectante.

    El tiempo es parte de tus expectativas como músico, y la duración del aprendizaje va a depender exclusivamente de la responsabilidad y esmero que impregnes en ello.

  • ¿Qué armónica recomendar?

    Para responder esta pregunta es necesario conocer el gusto musical del alumno, ya que existen armónicas que brindan satisfacciones distintas a nuestras aspiraciones musicales. Si deseo tocar música clásica, jazz o canciones famosas entonces debo remitirme a una armónica que musicalmente me otorgue la posibilidad de tocar la pieza musical de forma íntegra. Una armónica cromática sería la elección adecuada para este caso. Y aunque la armónica diatónica eventualmente pueda servirnos, nunca va a superar a la precisión tonal de la cromática. Es decir, el timbre tonal de un fa de la cromática supera ampliamente al de un fa con bending en la segunda celda aspirada.

    Por otro lado, en cuanto al diseño, marca o modelo depende exclusivamente del interesado. Si nuestra aspiración es tocar blues entonces recomiendo la armónica diatónica, por su expresividad.

    Como artista endorser de Suzuki puedo recomendar las siguientes armónicas diatónicas:
    Para iniciados la Easy Rider de Suzuki, es una armónica de estudio y muy bien afinada, y de acuerdo a mi experiencia es la mejor armónica económica que conozco.
    Luego tenemos la Folk Master, Harp Master, Blues Master y Manji entre las armónicas profesionales con sonidos más brillantes.

  • ¿Cuántas clases efectivas se necesita para aprender a tocar armónica?

    En base a mi experiencia como profesor o maestro se necesita una clase por efecto bien logrado, es decir, para el bending necesitas una clase, para el vibrato también.

    Esta es una pregunta muy habitual que me hacen mis alumnos nuevos y en realidad no se necesita más de una o dos clases por efecto bien logrado, pero la diferencia en la asimilación yo diría casi natural o espontánea de los efectos musicales en la armónica depende de la práctica diaria del alumno.

    La fórmula está constituida en 4 partes: Aprende, ensaya, ensaya y ensaya.

  • ¿De qué forma puedo avanzar o perfeccionarme en la armónica si ya he aprendido la técnica correcta de soplido, aspirado, bending, vibratos, velocidad, etc.?

    Sugiero escuchar a otros instrumentistas de vientos como la trompeta, el saxofón, etc.

    La idea es escuchar detenidamente los fraseos y solos instrumentales, luego tratar de emularlos en la armónica. Se debe abrir nuestra percepción de la armónica hacia otras formas de fraseos musicales de otros instrumentos.

    Con esto podemos lograr una identidad musical, ya que al abarcar más información instrumental nuestra mente artística colará lo que realmente nos sirve de acuerdo a nuestra capacidad técnica de tocar la armónica.

  • ¿Qué hacer cuando se siente que se está estancado o detenido con la armónica?

    Primero debemos preguntarnos por qué estoy detenido.

    Tomemos el ejemplo de un automóvil que no tiene ningún problema mecánico ni eléctrico, es un auto recién comprado, un deportivo, un auto de una gran firma automotriz, ¿de acuerdo?. Ahora, qué es lo que permite que este auto nos pueda llevar donde queramos, cual es su alimento por decirlo de una forma: es la gasolina, el petróleo, etc. Con esto quiero decir que si no tenemos el alimento del oficio no podemos avanzar hacia nuevos lugares.

    La teoría musical no depende de la armónica, ya que se escribe música en el pentagrama sin ser previamente tocada por un instrumento musical, es la armónica la que depende de la teoría musical para su proyección. Si no conozco los números no sabré sumar ni restar y menos multiplicar o dividir. Curiosamente un analfabeto puede hablar, sumar, restar, etc. porque aprende por experiencia vivencial y contacto permanente con el mundo que le rodea, pero seguirá estancado o detenido en cuanto a conocimiento si no sabe leer porque no conoce las letras o los números.

  • ¿Cómo se puede improvisar?

    La improvisación depende antes de todo en saber manejar o dominar la armónica en cuanto a su técnica de ejecución.

    Para lograr una improvisación coherente debemos valernos de un pulso que primeramente nos acomode a lo que sabemos tocar. Lo más importante es que dentro de nuestra improvisación logremos establecer un “coro”, el cual se repetirá y repartirá a lo largo de nuestra pieza musical.

    Es decir, podemos preguntar con nuestro coro preestablecido previamente y responder con variaciones de escalas y efectos. La idea es ir alternando entre el coro y las variaciones.

  • ¿Cuál es la mejor forma de personalizar - customizar - una armónica?

    Depende de qué queremos lograr con nuestra armónica, si es por embellecer o personalizar el diseño exterior entonces eso queda a la imaginación de cada cual, pero si queremos que nuestra armónica produzca un sonido o timbre distinto y que además obtengamos a través de sus lengüetas una mayor facilidad para los bending soplados y aspirados en todas las celdas, yo recomiendo entonces una CUSTOMIZACIÓN NO INVASIVA, me explico, es aquella en la que la lengüeta no es modificada o interferida físicamente, sino que, hay un segundo elemento que es adosado a ellas, me refiero a las válvulas plásticas. Esto permite que se puedan obtener todos los bendings tanto soplados como aspirados en todas las celdas. También favorece a un mayor volumen en el sonido de la armónica y por último se observa en el tiempo mayor durabilidad de los tonos sin que estos se desafinen.

  • ¿Qué puedo hacer si no tengo el talento para tocar la armónica?

    Es una pregunta que indudablemente aqueja a muchos que reconocen una incapacidad para la música o para tocar algún instrumento musical. En este caso el alumno desaventajado en cuanto al talento debe valerse de un apoyo como lo es la teoría musical. Y esto es de suma importancia y muchos no lo han notado ya que podemos diferenciar sólo dos formas de aprender:

    1. Utilizamos la armónica para aprender teoría musical.
    2. Utilizamos la teoría musical para aprender a tocar armónica.

    En el primer tramo están los talentosos, pero pocos deciden incursionar teóricamente en el aprendizaje de la música. En el segundo tramo deben someterse aquellos que no tienen el talento innato, pero que a la larga pueden llegar a convertirse en verdaderos músicos reconocidos mundialmente. La habilidad de tocar música con partituras es un proceso largo y requiere mucha disciplina y esfuerzo. Cada uno sabe en cual de los dos tramos se encuentra.

  • ¿Con qué canción puedo aprender las técnicas básicas como los bendings aspirados y los soplados?

    Amazing Grace es una de las canciones que recomiendo por lo siguiente:

    Se puede tocar la pieza musical completa en los tres registros de la armónica: bajo, medio y alto.
    Se ejercitan tanto los bendings soplados como aspirados.
    Se puede cambiar el ritmo sin alterar la estructura de la canción.

  • Emociones negativas que impiden aprender a tocar la armónica:

    La vergüenza es una emoción negativa que va asociada al error, ya que sentimos vergüenza al equivocarnos.

    El nerviosismo nos indica que debemos salir lo antes posible de una situación incómoda. El nerviosismo no nos hace pensar claramente y actuar de manera natural, por lo tanto luego de esto sentimos vergüenza al estar nerviosos.

    La ansiedad es otra emoción negativa que nos hace caer en el error de querer aprender todo de una vez, de exigirnos en el aprendizaje en corto tiempo, todo debe ser progresivo y calmado, de esta manera cada efecto y técnica aprendida quedará fuertemente arraigada en nosotros.

  • Saber elegir un buen curso de armónica.

    Un buen curso de armónica es aquel que va asociado primeramente con la teoría musical, es aquel que debe contemplar necesariamente la forma audiovisual, debe ser un sistema educacional mas que un curso. Me refiero a que debe ser duradero en el tiempo, debe estar estructurado por partes definidas en temas, de forma que motive el aprendizaje, que tenga sugerencias y conclusiones por parte del profesor.
    Si tomamos como ejemplo los peldaños de una escalera, ellos conforman un sistema de transporte el cual nos permite acceder a un nivel más alto en el último peldaño.

  • Consejos finales para fortalecer el aprendizaje efectivo de la armónica.

    • Aprender de nuestros errores al tocar la armónica y practicar con mayor esfuerzo lo que nos hace equivocarnos.
    • Interactuar con otros músicos para ver nuestro grado de avance.
    • Aprender canciones populares de cualquier estilo musical.
    • Someterse a un régimen de ensayo diario.
    • Dominar las emociones negativas.

(Creado por Leo Enry, Suzuki Endorser, al servicio del aprendizaje de la armónica, Santiago de Chile, octubre 2011)
Leo Enry - www.harmonica-online.com