Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Cómo sujetar la armónica

PRÁCTICA
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Es normal adquirir nuestros propios hábitos a la hora de sujetar la armónica y acostumbrarnos a ello perdiéndonos así muchos de los efectos que se consiguen con una buena sujeción.

Podemos empezar de la manera explicada a continuación para personas diestras (para personas zurdas hay que usar las manos contrarias).

En primer lugar orientamos la armónica con las notas bajas, las más graves, siempre a la izquierda. En esto siempre habrá veces en que sujetemos inevitablemente la armónica al revés ya que no hay manera de distinguir el lado izquierdo del derecho en la mayoría de los modelos excepto en casos como la Hohner Thunderbird y otros donde la cubierta inferior es más alta en las celdas bajas (izquierda) que en las altas.

Suelen ayudar a esta orientación las pegatinas, sitckers, etiquetas adhesivas, bien visibles en uno de los lados, con la indicación de la tonalidad de cada diatónica.

Se sujeta o agarra la armónica según el primer gráfico, primero con la mano izquierda, entre los dedos pulgar, sobre la cubierta inferior, e índice, sobre la cubierta superior.

Los tres dedos restantes permanecen arriba juntos y unidos al índice proyectándose todos hacia atrás.

Esta forma de sujetar la armónica permite que luego, con nuestra mano derecha (ver segundo gráfico o imagen), con la palma de la mano, podamos formar un "sello" o "copa" como intentando atrapar todo el aire que sale por detrás de la armónica y luego soltarlo a voluntad provocando los típicos efectos trémolo.

Esta sería la forma más sencilla y usual de sujetarla. Con la palma y dedos de la mano derecha y formando una pequeña caja de resonancia cerrada (la "copa") bien sellada, conseguimos que el timbre de las notas se vuelva más cálido y algo más ahogado y suave, disminuyendo algo su volumen.

Al romper el sellado, es decir al abrir un poco el sello formado con nuestra mano, aunque sólo sea el pulgar derecho, las notas desplegarán toda su brillantez y su volumen será más pronunciado. Cuanto más efectivo sea el sellado más dramático resultarán los efectos.

Sujeción armónica Sujeción armónica

Una vez nos hayamos acostumbrados a esta forma de sujetarla, otra forma más eficaz consiste en sujetarla de la misma manera pero en lugar de rodear el extremo izquierdo de la armónica con nuestra mano, la dejamos libre, de forma que la armónica sobresalga dejando así más espacio aún para la embocadura, sobre todo para el labio superior y permitiendo además un sellado superior cuando apliquemos la mano derecha, no muy apreciable al principio pero que se hará evidente con la práctica y la experiencia. Esto hará que la sujeción nos parezca algo inestable al principio hasta que nos acostumbremos.

Sujeción armónica

En realidad en la forma de sujetar la armónica no hay reglas estrictas pero, para empezar, debemos seguir un método probado, y la de la primera imagen es la más práctica. Con la experiencia podremos darnos cuenta de que en muchos pasajes interpretando música, la mejor forma de sujetarla es simplemente con dos dedos de una sola mano sobre todo si no tenemos que hacer trémolos ni formar copas con la mano contraria.

A veces es muy común también sujetarla con los dedos de ambas manos para ayudar en los trinos. Cualquier postura razonable que nos ayude servirá pero siempre después de llevar tiempo practicando con las posturas que se indican.

Sujetar bien la armónica tiene gran importancia aunque no lo parezca, al principio es normal hacerlo de forma tensa y agarrotada interfiriendo luego en todo lo demás: embocadura, resonancia, tono, trémolos, trinos, etc. Lleva su práctica sujetarla con total relajación y naturalidad.

Cuando queramos tocar de forma amplificada, con micrófono, el método es prácticamente el mismo, salvo que después de sujetar nuestra armónica con el pulgar y el índice, agarramos el micrófono con los tres dedos restantes, como se muestra en las imágenes. La mano derecha, luego, vuelve a sujetar de nuevo el micrófono y, a la misma vez, hacer de sello para el flujo de aire. Entre armónica y micro debemos dejar además una "cámara", espacio libre o hueco que ayudará a saturar y distorsionar el sonido incluso de forma natural:

Sujeción armónica-micrófono Sujeción armónica-micrófono Sujeción armónica-micrófono
Sujeción armónica-micrófono Sujeción armónica-micrófono


Estas posturas pueden resultar algo incómodas al principio, pero como en todo una vez nos acostumbremos a ellas lo haremos de forma automática y natural y con la práctica descubriremos poco a poco la gran cantidad de efectos que podemos conseguir con cada una de ellas.


Consejos del momento:

Recuerda la mejor forma de embocar las celdas para producir notas únicas bien selladas y separadas de las celdas adyacentes: introduce la armónica todo lo que puedas en la boca sin perder las notas simples. Es decir no te limites a que los labios simplemente toquen la armónica sino más bién introdúcela bien en la boca, con comodidad y de forma relajada y asegurándote que puedes seguir tocando notas simples y claras.



Algunos ejemplos en vídeo:


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