Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Técnicas ➦ Arpegios

PRÁCTICA
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Producimos un arpegio (otro tipo de adorno u ornamento musical) cuando tocamos las notas de un acorde de forma sucesiva del grave al agudo o viceversa, una tras otra y no todas juntas al mismo tiempo.

Aunque es indiferente, la mayoría de las veces se prefiere la primera forma (del grave al agudo). Los arpegios son "quebrados" si las notas no son tocadas en el orden normal de un acorde.

El término arpegio nació del arpa como una de sus técnicas de ejecución, y se aplica sobre todo a los instrumentos de cuerda pulsada.

Aplicarlo a la armónica suele ser sencillo, consiste en movimientos rápidos o lentos de la armónica, de nuestros labios, o de las dos cosas a la vez, mientras se aspira o se sopla, se modo que se produzcan sucesiones de notas, casi siempre contiguas unas a otras, a fin de producir el efecto deseado.

Todos los audios están ejecutados con armónica en C (Do) si no se especifica lo contrario:


Ejemplo de arpegios:



Consejos del momento:

La mejor manera de abordar cualquier instrumento musical es a base de sesiones cortas pero con mucha frecuencia, por ejemplo: dos sesiones de media hora casi todos los días. Permanecer tres, cuatro o más horas persiguiendo algo que no nos sale sólo conseguirá fatigarnos, cansarnos y hasta hacernos perder el gusto y las ganas. Tampoco sirve de mucho estar un día entero practicando para luego olvidarnos y dejarlo hasta el próximo mes. Recuerda: sesiones cortas, con música o ejercicios que nos agraden o que tengamos que mejorar, pero con frecuencia. Entre sesiones, incluso sin armónica podemos practicar tiempos, ritmos, escuchar, etc...



Algunos ejemplos en vídeo:


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