Todo sobre la armónica de blues

Práctica ➦ Breve introducción a la armónica cromática

PRÁCTICA

Aunque esta web está dedicada sobre todo a la diatónica de diez celdas o armónica de blues, trataremos en esta sección, a modo de introducción, sobre los fundamentos de la armónica cromática y una sencilla forma de iniciarse.

A lo largo de la historia, además de los sistemas Richter (diatónicas de diez celdas simples), doble lengüeta (trémolos y octavadas, tanto con sistema Wiener como Knittlinger) (ver tipos de armónicas), se inventaron multitud de otros sistemas alternativos que no llegaron a cuajar, pero el más significativo aunque algo tardío fue el de la armónica cromática con palanca deslizante.

En la cromática, como su nombre indica, podemos ejecutar las doce notas de la escala cromática en varias octavas, sin necesidad de técnicas especiales para obtenerlas al aspirar o al soplar, como el bending o el overbending de la diatónica, sino haciendo uso de una palanca lateral unida a un deslizador incorporado en la embocadura que permite seleccionar y redirigir el flujo de aire hacia las celdas y lengüetas adecuadas bloqueando las demás.

La idea de la cromática moderna surgió básicamente de entrelazar dos diatónicas, o lo que es lo mismo y simplificando la idea básica, en un sólo cuerpo o peine subdividido, montar en él una placa superior y otra inferior conformando así dos juegos de lengüetas que básicamente incluyen de manera cruzada dos diatónicas en una. Unas lengüetas estarían afinadas un semitono (medio tono) por encima de otras, pudiéndose cambiar entre ambas mediante la palanca con muelle unida al deslizador y accionada a voluntad que bloquearía o desbloquearía las no deseadas.


Despiece del modelo CX-12 de Hohner, una armónica cromática de doce celdas, desmontable mediante un único muelle trasero

Aunque existen patentes de instrumentos muy similares o prácticamente idénticos desde finales de 1800 y principios de 1900, como el modelo Chromatic Koch, fabricado por Andreas Koch, un importante fabricante anterior a Hohner, la que mayoritariamente se considera la "primera cromática moderna", la Hohner Chromonica 260 de diez celdas, apareció por primera vez en el Music Trade Review en 1910, y en el catálogo de Hohner de 1911, aunque no fue hasta el año 1928 en que se le otorgó la patente a David Newman, un empleado de Hohner en EE. UU., y que no llegó a comercializarse por motivos desconocidos hasta más de diez años después.

Este primer modelo originalmente tenía el cuerpo o peine con la misma construcción tipo Knittlinger de las armónicas octavadas (celdas que alojan dos lengüetas) al igual que en la actualidad, y contaba con afinación o disposición de notas Richter al igual que las diatónicas, hasta que en 1930, William Hausler, director general de Hohner en Nueva York, EE. UU. inventó la afinación de su nombre, "Hausler Tuning", conocida hoy por afinación "Solo" o "Solo tuning" y que terminaría por convertirse en la más usada para la cromática.

Se toca con cromática sobre todo en Jazz, Pop, música clásica y en general para todo tipo de melodías en la que se requiera gran variedad de notas y cambios de tonalidades. A pesar de tratarse de un instrumento con más capacidad y complejidad sigue siendo fácilmente abordable como la diatónica e igualmente usada con profusión en el estilo más popular en los que se usa la armónica, el Blues.

Las cromáticas se fabrican con 8, 10, 12, 14 y 16 celdas. Cuando hablamos de armónica cromática nos referimos a las cromáticas estándar con afinación "Solo", o alguna de las variantes explicadas abajo, que cuentan con una escala mayor completa repetida cada cuatro celdas por octava y en las que se usa una palanca que nos permite el cambio de un juego de lengüetas a otro. Hay otros tipos de armónicas especiales que también tienen la definición de cromática pero que no tienen nada que ver con las estándar que describimos aquí, como por ejemplo armónicas orquestales de glissando como la Hohner Chromatica 263, armónicas de bajos, de acordes, la Slide Harp, etc.

En la armónica cromática estándar el cuerpo cuenta con dos filas horizontales de celdillas, superior e inferior. Cada celdilla aloja dos lengüetas, una para notas sopladas y otra para notas aspiradas. El deslizador, a través de la embocadura, accionado por la palanca (slide) redirige el caudal de aire bien hacia las celdillas superiores, o bien hacia las inferiores, cambiando de juego de lengüetas.

De esta manera, para entenderlo mejor, tendríamos algo así como dos armónicas diatónicas en un único instrumento. Con la palanca sin pulsar y gracias a la configuración del deslizador a lo largo de la embocadura (ver imágenes más abajo) quedarían libres determinadas celdas (primera diatónica) quedando bloquedas el resto. Al soltar la palanca la situación se invierte (segunda diatónica afinada un semitono más alto). De esta manera tenemos acceso a escalas cromáticas a lo largo de varias octavas accionando a voluntad la palanca lateral.

La disposición de notas en la mayoría de las armónicas cromáticas es sencilla y se repite en cada grupo de cuatro celdas cubriendo cada uno de ellos una octava completa en la escala mayor. Debemos de tener en cuenta que esta disposición de notas es diferente a la de las diatónicas de diez celdas o de afinación Richter estándar por lo que si ya tenemos alguna experiencia con ellas necesitaremos un tiempo de entrenamiento para acostumbrarnos, sobre todo en el hecho de que en una cromática no se puede hacer bending de la misma forma que en la diatónica.

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Desde el punto de vista de su construcción básica, las cromáticas, como ya se apuntó, son idénticas a las armónicas con el mismo sistema Knittlinger de las armónicas octavadas en las que cada celdilla aloja dos lengüetas y se recurre a la colocación de válvulas para mejorar el sellado, salvo que los pares de lengüetas entre placas no se afinan a octava sino a un semitono de diferencia y a las que además se les añade el mecanismo de la palanca deslizante. Como excepción a la regla existe al menos un modelo japonés que se fabrica utilizando el sistema de construcción Wiener, en el que cada celdilla sólo aloja una lengüeta, y en la que por lo tanto son innecesarias las válvulas, la Tombo Unica Formal.

También existen dos modalidades indistintamente usadas en la propia disposición lógica de los juegos de lenguetas, superior e inferior, que determinan dos maneras diferentes de construir el conjunto deslizador-palanca (slide) en la embocadura.

Uno es el sistema directo, de construcción más sencilla. Al pulsar la palanca el deslizador alinea sólo las celdas inferiores, y al soltarla quedarán alineadas sólo las superiores. Esto significa que la propia construcción de la armónica y la disposición de las lengüetas es muy sencilla (palanca sin pulsar: escala diatónica C en la placa superior, palanca pulsada: escala diatónica C# en la placa inferior):

Y el otro sistema, mucho más extendido en la actualidad, es el cruzado en el que las lengüetas que tienen que conformar un "juego" van colocadas de manera cruzada entre la placa superior y la inferior complicándose mucho más la construcción del instrumento (palanca sin pulsar / pulsada: escala diatónica C / C# dispuesta de forma alterna en zigzag entre la placa superior e inferior). El resultado es que el deslizador se configura también de manera alterna:

No hay consenso sobre cual de los dos sistemas es mejor, si es que alguno lo es. El sistema cruzado necesita mayor recorrido de palanca que el directo pero permite mayor entrada de caudal de aire. El sistema directo tiene una construcción mucho más sencilla a la hora de cualquier tarea de mantenimiento, afinación, etc. Los dos tienen sus ventajas e inconvenientes pero en términos generales las diferencias son prácticamente irrelevantes. La existencia del sistema cruzado, mucho más complicado en construcción, tiene al parecer mucho que ver con preferencias técnicas de los fabricantes en la maquinaria de troquelado a la hora de realizar las aberturas en serie de los deslizadores, en donde se ahorra mucho material con éste último sistema.

Existe otro sistema escasamente usado parecido al directo en el que el deslizador abre los canales lateralmente cuando pulsamos la palanca, alineando las celdas bien a la izquierda o bien a la derecha, como en el modelo Seydel Renaissance.

La presentación por parte del fabricante japonés Tombo, en julio de 2015, de su modelo Mu-01 en la que Lee Oskar contribuyó en parte a su diseño, añade un último sistema a los ya descritos que consiste en la típica construcción cruzada pero con un segundo deslizador extra en la embocadura unido igualmente a la palanca. Al pulsar ésta, el deslizador adicional engancha un balancín que empuja al deslizador principal hacia el lado opuesto. El resultado es que el recorrido total del deslizador y por lo tanto del dedo del intérprete en cada pulsación de palanca al cambiar de nota es incluso menor que en el sistema directo (de 6mm a 3mm):

Tombo Mu-01 Chromatic
El modelo Tombo μ Mu-01 de 12 celdas con su nuevo sistema deslizador de muy corto recorrido

En julio de 2016, Hohner presenta una nueva cromática de doce celdas, el modelo Ace 48, inventada por Richard Weiss, en el que por primera vez se añade un mecanismo que regula con precisión la presión deseada de la palanca-deslizador en la embocadura mediante un simple tornillo lateral en el peine, algo que tradicionalmente se hace ajustando los dos tornillos de montaje del conjunto embocadura-deslizador. Además introduce un nuevo concepto de modificación y mejora en el tono mediante el uso de hasta seis piezas de metal que pueden insertarse o quitarse a voluntad a lo largo del peine en la parte trasera.

Hohner Ace 48
El modelo Hohner Ace 48 de 12 celdas de reciente presentación

Exceptuando los casos puntuales anteriormente citados en algunos modelos, y debido a la propia construcción Knittlinger con celdillas que alojan dos lengüetas, unido al mecanismo de palanca y deslizador en la embocadura, la pérdida de caudal de aire y sellado en los canales en las cromáticas es inevitable por lo que siempre se recurre a la colocación de válvulas en casi todas las lengüetas.

Esto obliga necesariamente a llevar tareas de mantenimiento y limpieza más cuidadosas que en las diatónicas. La condensación de gotas de humedad a causa de la diferencia de temperatura entre el ambiente y el metal de la placa de lengüetas, además de la propia saliva, no sólo se acumulan en las lengüetas sino también en las delgadas superficies plásticas de las válvulas dando como resultado uno de los mayores inconvenientes en estos instrumentos, los atascos y bloqueos, sobre todo para los que se inician y no estén acostumbrados, aunque últimamente se ha mejorado mucho en el tipo de material y textura usados en las válvulas para evitarlos o prácticamente eliminarlos.

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Debemos mirar a la cromática como un instrumento totalmente diferente a la diatónica, a pesar de las semejanzas en su sistema de producción de sonido (lengüeta libre). En las cromáticas debemos adaptarnos a su diferente afinación y disposición de notas, tipo de sonido y timbre, y sobre todo en su diferente técnica al soplar y aspirar e intentar no concentrarse en realizar comparaciones con las diatónicas. Las cromáticas contarán con lengüetas de longitud más larga, mayor grosor, celdas más amplias, válvulas, que necesitarán diferente disposición oral interna para lograr todo su mejor tono o timbre.

La gran mayoría de las armónicas cromáticas se venden afinadas en la tonalidad de C (Do) pero tambien se producen modelos en otras tonalidades. El siguiente diagrama explica la disposición de notas en cada grupo de cuatro celdas (cuatringa) en una armónica cromática en tonalidad C, afinación Solo estándar (Al pulsar la palanca o slide se sube un semitono en cada celda. Recordar que de B a C hay un semitono, al igual que de E a F):

Palanca sin pulsar
C E G C Celdas sopladas
D F A B Celdas aspiradas
Palanca pulsada:
C# F G# C# Celdas sopladas
D# F# A# C Celdas aspiradas


Para entenderlo mejor si tuviésemos una cromática en C de 12 celdas, por ejemplo, la disposición de notas completa sería la siguiente. (Tener en cuenta que E# = F, y que B# = C). Al pulsar la palanca o slide se sube un semitono en cada celda. Recordar que de B a C hay un semitono, al igual que de E a F:




Un ejemplo de modelo clásico y estándar de armónica cromática de 12 celdas, las de más uso quizás después de las diatónicas, Hohner Super Chromonica



El modelo Chrometta de Hohner (8, 10, 12 y 14 celdas), un modelo económico con un diseño retro y robusto que recuerda a la diatónica Golden Melody de la misma marca y con una apertura amplia en la embocadura de cada celda



Otro ejemplo de modelo estándar, también muy económico, de 16 celdas, Thomann Chromatic 64



En teoría, y como dirían los puristas, con una armónica cromática en C es posible tocar en cualquier tonalidad (de ahí el término cromática) y no necesitaríamos nada más, pero en la práctica si queremos tocar algo en Bb, por ejemplo, resultará mucho más sencillo si nuestra cromática también está en esa tonalidad de lo contrario tendríamos que hacer mucho más uso de nuestra palanca de cambios o slide y tener mucha mayor experiencia y práctica para producir la misma melodía en Bb.

Es por ello que también es posible adquirir cromáticas en cualquier otra tonalidad, de las doce posibles, al igual que ocurre con las diatónicas. Especialmente en los últimos años cada vez más fabricantes producen y comercializan más cromáticas de serie en todas las tonalidades.

Muchos armonicistas de Blues integran la armónica cromática entre sus instrumentos junto con las diatónicas y utilizando igualmente sonido amplificado con micrófono y técnicas de bloqueo de lengua para crear ese peculiar sonido Blues cromático estilo Chicago. En el caso del estilo Blues y dado que la inmensa mayoría de los modelos de armónicas cromáticas vienen en la tonalidad C, nos encontramos con que casi todos los temas en Blues con armónica cromática se tocan en tonalidad D usando la tercera posición, en donde las notas principales serían las aspiradas y no necesitaríamos prácticamente hacer uso de la palanca. Si pulsáramos la palanca estaríamos tocando en tonalidad Eb en las mismas condiciones.

Se trata pues de una aproximación al Blues con armónica cromática, a modo de introducción, realmente fácil de abordar para quien ya tiene algo de experiencia con la armónica diatónica.

Esta forma de tocar con armónica cromática fue usada desde el principio por los grandes clásicos de la armónica como Little Walter, Carey Bell... y sigue siéndolo por artistas actuales (Rod Piazza, William Clarke, Dennis Gruenling, Mark Hummel, etc.).


Vídeo introductorio por Jason Ricci de técnicas en la armónica cromática en tercera posición (tonalidad D) para armonicistas de diatónica. Se incluyen ejemplos de bloqueo de lengua, octavas, etc.:


Con el auge de cromáticas en muchas tonalidades diferentes, en lugar de únicamente la típica y usual en C, las posibilidades y facilidad de uso en tonalidades difíciles se amplían enormemente y no hay que depender de la maestría que implicaría tener que tocar cromáticamente en cualquier tonalidad con una sola armónica. Todo depende de nuestras posibilidades musicales y también de los "retos" que nos queramos plantear.


Interpretación del gran armonicista Antonio Serrano, "Por bulerías"
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Ejemplo de interpretación en estilo clásico con armónica cromática, Philip Achille, (Genevieve Waltz de Larry Adler):


Solos de Jazz, Wim Dijkgraaf:


La diferencia más notable entre diatónicas y cromáticas en cuanto a su sonido es su especial y único timbre característico provocado mayormente por el motivo anteriormente citado de la existencia de válvulas en todos los canales. Cuando se trata de cromáticas de gran calidad y buen sellado su timbre es realmente agradable y la convierte en un instrumento muy atractivo y adictivo.

La existencia de válvulas impide hacer el mismo tipo de bending que el de las diatónicas. Es posible hacer otro tipo de bending en cromáticas, el bend de lengüeta simple, pero no son de la misma naturaleza y hay que aprender a producirlos, aspirados o soplados, con más suavidad y con una técnica diferente al de las diatónicas.

También es posible encontrar algunos modelos de armónicas cromáticas que no necesitan, o que no llevan válvulas montadas de fábrica y en las que sería posible realizar bending pero su sellado es peor y su sonido sigue sin parecerse al de las diatónicas cuyo principio sigue siendo el más sencillo.

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Quitando válvulas, el método "semivalvulado" (half valved)

Hay personas que se inician directamente con la cromática y continúan con ella porque es su instrumento favorito sin saber lo que es un bend dinámico de doble lengüeta, el típico bend normal de una diatónica.

Aunque no recomendado para los recién iniciados en este tipo de armónicas, lo cierto es que existe una forma de poder usar una cromática utilizando bendings aspirados igual de dinámicos que los normales para aquellos armonicistas diatónicos que los echen de menos y quieran seguir usándolos. La idea es ya antigua, muchos armonicistas y aficionados la descubrieron y probaron por su cuenta, pero fue Brendan Power sobre 1980-81 quien la llevó a la práctica sistemáticamente en todas sus cromáticas con buenos resultados, popularizando el método y siendo posteriormente muy imitado. La idea la trasladó luego al mundo de la diatónica en sentido inverso, es decir, colocando válvulas a las diatónicas de diez celdas para lograr bends de lengüeta simple logrando otra forma de cromaticidad distinta a los overbends.

La idea simplemente consiste en retirar (eliminar) las válvulas de las celdas cuyo par de lengüetas guarden un intervalo de un tono (dos semitonos) de diferencia entre sí (entre la nota aspirada y la soplada). En una cromática estándar, afinación Solo, sistema cruzado, estas celdas serían las impares, es decir, las celdas 1, 3, 5, 7, 9 y 11, por lo que para llevarlo a la práctica se retirarían las válvulas exteriores correspondientes a esas celdas, las que están a la vista al desarmar la armónica, tanto en la placa superior como en la inferior, pero teniendo cuidado en el caso de otras afinaciones o en el caso de palanca-deslizador con sistema directo, por lo que es mejor asegurarse probando la celda, levantando la válvula y aspirando, antes de eliminarla. En muchos casos, la celda 11 no cuenta con válvulas debido a que se trata de lengüetas muy cortas y con pocas pérdidas de aire.

Adicionalmente y para mejorar la respuesta podemos reducir la distancia de la punta de cada lengüeta (gap) a la que le hayamos retirado su válvula. Para todo esto debemos partir de una cromática que sea muy sellada de fábrica, de esta forma, una vez retiradas las válvulas ganará en expresividad, nuevos bends dinámicos casi iguales a los de las diatónicas, cantidad de enarmónicos y riqueza en fraseos. Por contra, siempre habrá algo de pérdida de sellado en las últimas celdas de la izquierda, pero con este sistema "semivalvulado", muy probado, es aceptable, siempre que la cromática sea hermética.

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Afinaciones

Las cromáticas están naturalmente adaptadas para melodías y solos en los que se requiera sobre todo muchos cambios de tonalidad, mientras que las diatónicas tienen normalmente mayor ventaja para acompañamientos y solos en una única tonalidad, a no ser que dominemos al menos los bends, pudiendo hacer uso de las posiciones (tocar en otras tonalidades que no sean la de la propia armónica) y los overbends. Las cromáticas también permiten otros tipos de acordes y un sinfín de muchos otros efectos únicos y totalmente diferentes a las diatónicas.

Al igual que sucede con las diatónicas, en las cromáticas se desarrollaron históricamente otras variaciones alternativas en afinación. Entre las más usuales actualmente están las siguientes:

Al igual que sucede con las diatónicas, en la cromática, a pesar de tantas afinaciones alternativas, la afinación "Solo" estándar es, con diferencia, la afinación más ampliamente usada.

Se trata pues de un instrumento realmente aconsejable en el que podemos introducirnos poco a poco. Algo intimidatorio al principio para quién sólo conozca las diatónicas y un poco confuso por las pequeñas diferencias en la afinación "Solo" respecto a la Richter que se resuelve con un tiempo de adaptación mediante la práctica.

En definitiva, una cromática, recordemos, no es más que la fusión de dos diatónicas seleccionables por una palanca, sin pulsarla estaremos tocando en la tonalidad del instrumento, si pulsamos la palanca, tocaremos un semitono más alto mientras no la soltemos.